sábado, 17 de noviembre de 2007

Se quita la mano derecha del rostro, siente una fuerte respiración en su espalda, una piel extraña sobre la suya y un par de espejos donde se refleja. Se voltea, lo mira, lo abraza, lo disfruta y lo besa. Quiere apretarlo contra su cuerpo pero se da cuenta de que comienza a sentirse suave, desvaneciendose entre sus brazos. Abre los ojos, dándose cuenta que tan sólo ha sido un sueño, se ha ido y no está más a su lado.

Se sienta pero su cabeza comienza a pasarle pequeñas películas de momentos que olían a azúcar, de sus ojos empieza a brotar miel, cada vez más contínuo que la anterior, desea que se borraren todos los recuerdos, pero decide no suprimirlos todos porque la mayoría fueron buenos.

La lucha interna comienza entre el corazón y la razón,
-sigue
-no lo hagas, sera peor
-cambiara
-no lo hará
la confunden, la enloquecen, la deprimen. Continúa viviendo con los estragos que dejo aquella campal batalla, sólo que ahora esta vacía destruida y saqueada. Dolor intenso la invade, preferiría ser apuñalda en la columna vertebral, memorias de una mala decisión la llenan de ardor en la piel, se compadece de sí misma y trata de sonreirse.


Camina por las calles buscando unos ojos que le den respuestas y arena para aplacar el ardor, pero lo unico que encuentra es un viento que la golpea en la cara y le dice que no es su final.

1 comentario:

Anónimo dijo...

De Donde Sale Tanta Inspiración
(y lo digo en serio)