martes, 22 de enero de 2008
viernes, 30 de noviembre de 2007
El gato, volteó y le repondió que cuando su padre aún vivía siempre lo llevaba a ese lugar a disfrutar el alba, para que observara como nace el Sol y comenzar una nuevo día. El raton intrigado le cuestionó acerca de su vida, si tenía familia o que hacía demás de la rutina nocturna.
Negativas fueron todas las respuestas, el pequeño roedor intuyó que la causa era la extraña rutina, así que decidió acompañar a su nuevo amigo todas las noches en su costumbre. Pasaron algunos días y el pequeño hizó que el felino se alejara de su puesto un munito antes, al siguiente día fueron 2 minutos antes, al tercero 3 minutos, así hasta que el gato dejo de ir.
Largo tiempo después el gato le comentó al ratón sentir cierta culpa por haber abandonado aquella herencia, pero el ratoncito sólo respondió que nunca había entendido el verdadero mensaje de lo que hacía, pues se había olvidado de vivir por cumplir con una rutina.
alguien nos ha mentido?
Ni la tristeza ni la felicidad son eternas, pues tenemos que conocer una para ver la otra, es una simbiosis, tal vez tengamos todo lo que necesitamos para estar bien pero como ya idealizamos lo que ese concepto significa entonces perdemos la finalidad real de la vida.
En lo personal no creo que aprendamos de los errores de los demás , pues hasta experimentarlo es cuando verdaderamente lo comprendemos y para eso estamos aqui para aprender algo cada día, tal vez alguien escuche nuestra vivencia y trate de no cometer los mismos errores, pero cometerá unos nuevos, si no nos equivocaramos la vida sería demasido aburrida.
La felicidad total con un mundo entereamente rosa sería aburrido y monótono, tampoco creo que se necesite estar sufriendo continuamente -no soy masoquista- pero debe haber equilibrio entre ambas cosas.
No reconoceremos lo bueno hasta haber visto lo malo, así que disfruta lo que hoy tienes y observa a la gente te rodea, descubriras mucho más de lo que harías si sólo la miras.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Se sienta pero su cabeza comienza a pasarle pequeñas películas de momentos que olían a azúcar, de sus ojos empieza a brotar miel, cada vez más contínuo que la anterior, desea que se borraren todos los recuerdos, pero decide no suprimirlos todos porque la mayoría fueron buenos.
La lucha interna comienza entre el corazón y la razón,
-sigue
-no lo hagas, sera peor
-cambiara
-no lo hará
la confunden, la enloquecen, la deprimen. Continúa viviendo con los estragos que dejo aquella campal batalla, sólo que ahora esta vacía destruida y saqueada. Dolor intenso la invade, preferiría ser apuñalda en la columna vertebral, memorias de una mala decisión la llenan de ardor en la piel, se compadece de sí misma y trata de sonreirse.
Camina por las calles buscando unos ojos que le den respuestas y arena para aplacar el ardor, pero lo unico que encuentra es un viento que la golpea en la cara y le dice que no es su final.
lunes, 29 de octubre de 2007
Arbolitos d mi vida!
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
El destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Hay amigos por un tiempo, tal vez unas Vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos hace felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Hoy y siempre...Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de si y se lleva un poco de nosotros.
Hubo los que se llevarón mucho, pero no habrá de los que no nos dejaran nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que Dos almas no se encuentran por casualidad.
domingo, 28 de octubre de 2007
Se busca una sonrisa
Cansada ya, de tantos accidentes, volvió a casa y se recluyó por un par de horas, pensaba, reflexionaba, dormitaba, se compadecía de sí misma, hasta que se le ocurrió recuperar su sonrisa, lo primero que vino a su mente fue, encender la tele y poner un programa cómico. No lo pudo hacer pues había olvidado que mientras se alaciaba el cabello provocó un corto circuito y no tenía luz.
Aún más desanimada que al principio salió a la calle, comenzó a caminar por las avenidas, se topaba con gente que la esquivaba por la prisa que tenían, otros le gritaban para moverse y otros sólo la ignoraban, siguió dando pequeños pasos hasta que se halló sobre un tapiz verde esmeralda-estaba en un parque-, a lo lejos miró una pequeña resbaladilla azul y una niña que jugaba solitaria en ella.
Se sentó entonces en una banca cerca de aquella resbaladilla, observó un rato más al resto de los niños, de repente la niña de la resbaladilla se sentó junto a ella, después de unos minutos la niña pregunto si había alguien ahí. Aliza sorpendida contestó que sí, la niña dijo que su nombre era Brenda-mientras parecía mirar a la deriva observada por Aliza- y le dijo que tan sólo veía con sus manos, pues de pequeña había perdido todo en un accidente, sólo le quedaba una tía que la cuidaba siempre.
Comenzó acercarse una señora, tomó a Brenda de la mano, se despidieron, caminaron unos metros, Aliza se puso de pie, Brenda volteó y sonrió en dirección a ella. Desconcertada por todo lo que había pasado, compró un pedacito de nube azul, corto un poco, lo introdujo en sus labios, la nubecita se deshacia mientras una explosión de éxtasis y alegría la invadía, tuvo ganas de correr, en su camino encontró a muchas personas que le sonreían y no comprendía el motivo.
Al pasar por el espejo de su recámara, vió su reflejo su gran sonrisa había vuelto, salió de nuevo a la calle y le sonrió a cada persona que se encontró, tal vez no todos le respodieron recíprocamente pero ella es feliz ahora.
jueves, 25 de octubre de 2007
Entre hormigas!!!!
Camino como de costumbre, veo las mismas expresiones en los rostros, escucho las quejas de los vecinos, ayer, fueron por la gasolina; hoy, por el pan; mañana, mañana no se de que tratarán , lo único de lo cual estoy segura es que las quejas, no cesarán.
Mientras adelanto unos pasos más, advierto, una larga línea negra en movimiento, me acerco, la observo, se trata de hormigas, decido seguirlas y llegó hasta su hogar, su colonia. ¡Sí! Esa es la respuesta, ¡hormigas!-ahogo en un grito-, son la solución a tantas peticiones populares, ellas, diminutos seres, que han sabido sobrevivir a nosotros los infames humanos. ¿Superioridad?, lo dudo, sólo un poco de inteligencia y adaptación, -simples cuestiones naturales.
Pienso que se debe a su organización, pues ellas nunca abandonan sus perfectas formaciones, aunque como en todos los ecosistemas nunca faltan las revoltosas que contradicen las normas, pero reciben sus castigos merecidos-son desterradas de la colonia- No como nosotros que al parecer les pagamos vacaciones a los reclusos, después de habernos hecho daño, creo que los castigos para algunos son excesivos mientras otros merecen más por los actos realizados.
Hay quienes han perdido el respeto por la vida y acaban con las de otras personas, esas personas como reprimenda reciben algunos años en prisión, sólo eso vale una vida, unos cuantos años en reclusión. No dudo que haya inocentes o simplemente accidentes, pero si son capaces de demostrar que no actuaron con dolo, entonces si merecen el perdón de la vida, de lo contrario me declaro a favor de la pena de muerte.
Desde otro punto de vista, si el asesino o presunto, fuese un ser querido, tal vez mi opinión sería otra y no me gustaría que acabase de tal manera, pero ello significaría que de alguna manera me he vuelto cómplice, entonces tenemos que aprender a aceptar los castigos.
Dicho de otra manera hay que hacer sacrificios, nuestras amigas las hormigas, lo hacen cuando una de ellas pierde el camino la abandonan, porque si la siguen otras, saben que también se perderían, por tanto, sacrifican a unas por el bien de toda una colonia.
De pronto, siento un hormigueo por toda la mano, reacciono, giro, miro alrededor, la gente me observa atonita al ver que hablo con insectos, les dirijo una miraba acusodara y al mismo tiempo compasiva, ellos, me miran pero ¡no!, no entienden, me levanto, sigo mi camino perseguida aún por los pensamientos y las enseñanzas de esos seres tan insignificantes que raras veces observamos.